Las florecillas del Papa Luciani

 

Parte XIII

 

 

 

 


 

TESTIMONIOS VENECIANOS Y OTROS (Parte II)

 

 

Don Ettore Fornezza, un sacerdote fiel. Miembro de "Amici di Papa Luciani Fans Club"

 

"¡Para mí, el Papa Luciani es un santo!"

 

 

La ordenación sacerdotal el 22 de junio de 1974

 

  El Cardenal Luciani con don Ettore Fornezza

 

 

  La autora con Massimiliano Piovesan y don Ettore Fornezza en Venecia

 

 

 

"Amici..." lo conoció en Canale d'Agordo el 26 de agosto de 2002, luego de la Misa del XXIV aniversario de la elección del Papa Luciani. Nos lo presentó don Licio Boldrin a quien hemos conocido también allí. El encuentro con estos dos sacerdotes ha sido muy agradable para Max y para mí. Nos han hecho vivir un grato momento con sus bromas y luego, juntos, fuimos a hacer un brindis para celebrar el inicio de la fase preliminar para la eventual apertura del proceso de beatificación de nuestro don Albino.

 

Don Ettore es párroco de San Martino di Castello, Venezia. Como yo vivo en Sant'Elena, (somos casi vecinos) tengo la posibilidad de frecuentar su parroquia.

 

Desde 1993 comenzó a recoger, también él, las firmas para la beatificación hasta llegar a las 15.000.

 

Sacerdote fiel, sí... al Patriarca Luciani, en las buenas y en las malas... le estuvo siempre cercano... Algún testimonio yo lo había ya publicado en "Florecillas (parte VII)"  pero ahora quiso gentilmente brindar otros más:

 

 

Amaba a sus sacerdotes

 

A mi pregunta si don Albino fue feliz aquí, en Venecia, hizo un largo silencio y me dijo que con la gente sí, con los niños. Y ¿con los curas?, pregunté. Tuvo problemas porque él tenía esquemas dogmáticos que cumplir y una gran parte de los curas venecianos había adherido a las ideas del '68: sobre el aborto, divorcio, píldora. También, si se mostraba muy severo (y pensaban que él era débil) era amable con ellos. El amaba a sus sacerdotes. Un día, se realizó el Consejo Pastoral en Bassano del Grappa: ningún cura había participado y el Patriarca se quedó solo. Solamente don Ettore le estuvo al lado para darle ánimos.

 

 

Resolvía siempre los problemas

 

Don Ettore me dijo que él mismo había tenido problemas con su primer párroco en Zattere. En realidad, el problema era con el ama de llaves que tenía mucha influencia con el párroco. Entonces don Albino, al día siguiente de haberse informado sobre este problema, mandó a don Ettore a otra parroquia y no envió a nadie en lugar de don Ettore. EI Patriarca Luciani resolvía siempre los problemas.

 

 

El caso de la parroquia de Montaner (TV)

 

Un episodio de cuando don Albino era obispo de Vittorio Veneto demuestra cómo para él la obediencia al obispo era muy importante. Dulce, pero firme. Consciente de su autoridad, don Albino no temblaba cuando a veces tenía que tomar decisiones tal vez impopulares. Yo misma, en una entrevista laboral ante una institución de la Iglesia veneciana, cuando expliqué mi trabajo para promover la figura del Papa Luciani, escuché decir: "¿Papa Luciani? No era muy amado aquí. ¡Era demasiado duro!"

 

Don Ettore cuenta que la parroquia de Montaner, en provincia de Treviso, necesitaba un nuevo párroco. La gente se había aficionado mucho al vicario parroquial y pensaba que él sería el nuevo párroco. En cambio, don Albino pensaba de otra forma: el vicario no era apto para el puesto. Por lo tanto, el obispo nombró a otro. Una vez que se supo la noticia, los parroquianos se opusieron y decidieron no dejar pasar al nuevo párroco y así tapiaron el ingreso de la iglesia.

Como el párroco no podía tomar posesión, al día siguiente, el obispo Luciani fue en persona, escoltado por los carabineros. Tomó el Santísimo Sacramento, se lo llevó y cerró la iglesia. Tiempo después, los ortodoxos, se hicieron cargo de ella. (N. d. a: Todavía hoy, podemos ver la iglesia ortodoxa al lado de una nueva, católica).

 

don Ettore Fornezza

de una charla con la autora

noviembre de 2002

 

 

"Me enseñó a ser cura"

 

 

 

 

 

 

- ¿Cuál es el significado para Ud. del XXV aniversario de la elección del Papa Luciani?

- Veinticinco años es una etapa importante porque en este tiempo no se perdió de vista el Papa Luciani porque la gente, tal vez, lo amó aún más y ahora trata de estar atenta a estas cosas porque también con el inicio de la causa vimos el efecto en Canale d'Agordo que la gente ha tomado esto de manera muy positiva.

 

- Para Ud., particularmente, en su vida, Papa Luciani ¿Qué ha dejado?

- Y para mí, es todo. Como si hubiera sido mi papá, el que es natural, y mi segundo papá, el sacerdotal. Por lo tanto, me ayudó; me enseñó a ser cura.

 

- ¿Ud. piensa que la beatificación se hará lo antes posible?

- Yo espero que sí, espero que sí.

 

don Ettore Fornezza

de una charla con la autora

septiembre de 2003

 

 

Don Ettore con el Patriarca, Card. Angelo Scola, durante la visita a la iglesia de San Martino di Castello

 

 


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