Pedido de beatificación del Papa Luciani del Episcopado brasileño (1990)

 

Durante la "visita ad limina" de los obispos de la Región - Este 2 (Brasil), realizada en el Vaticano el sábato 9 de junio pasado, el Rev.mo Dom Serafin Fernandes de Araújo, Arzobispo Metropolitano de Belo Horizonte, ha presentado al Santo Padre, Juan Pablo II, el pedido oficial de los obispos brasileños para la introducción de la causa de Beatificación del Papa Juan Pablo I.

Firmatarios de la petición son 226 obispos, entre los cuales, cuatro cardenales y, precisamente, el Card. Paulo Evaristo Arns, Arzobispo de S. Paulo, el Card. Lucas Moreira Neves, Arzobispo de Salvador, el Card. Aloisio Lorscheider, Arzobispo de Fortaleza y el Card. Eugenio Sales, Arzobispo de Río de Janeiro. La primera firma es la del Presidente de la Conferencia Episcopal Brasileña (CNBB), Dom Luciano Mendes de Almeida.

 

 

A Su Santitad

Juan Pablo II

CIUDAD DEL VATICANO

 

Beatísimo Padre,

 

      Los suscriptos, Obispos de la Iglesia que está en Brasil, admiran, con alegría, el constante recuerdo y la creciente veneración que nuestros fieles de todas las clases sociales manifiestan por la paterna y benévola figura de vuestro inmediato predecesor, el llorado Juan Pablo I, no obstante, ya hayan transcurrido once años desde su asunción al Pontificado y muerte prematura y repentina.

Así :

 

1. Considerando que el extinto Pontífice dejó detrás de sí "una vía luminosa de fe y santidad" y que, en numerosas partes del mundo, los fieles ya hablan de gracias especiales, recibidas por su poderosa intercesión;

 

2. Considerando - como escribió un hermano nuestro en el Episcopado - "que el rápido y fulgurante pasaje del 'Papa de la sonrisa' en la Cátedra de Pedro fue, sin duda, un gran signo de la Divina Providencia para este mundo lacerado"; y que - como escribió otro obispo - "el llorado Papa Luciani fue el hombre que mostró al mundo, en tremenda crisis y convulsión, la capacidad y la posibilidad de sonreír";

 

3. Considerando, todavía, que Juan Pablo I, desde su niñez y juventud, se esforzó en vivir heroicamente las tres virtudes teologales de la Fe, Esperanza y Caridad, sobre las cuales, durante las audiencias generales de los miércoles, pronunció cuatro inolvidables alocuciones;

 

4. Considerando el valor que atribuía a la Humildad, su virtud preferida, que había elegido como lema para su escudo episcopal ("Humilitas") y sobre la que había dicho : "Yo soy polvo; la insigne dignidad episcopal y la diócesis de Vittorio Veneto son las cosas bellas que Dios se ha dignado escribir sobre mí; si un poco de bien saldrá fuera de esta escritura, está claro desde ahora que será todo mérito de la gracia y de la misericordia del Señor";

5. Considerando todavía que fue publicada recientemente, en nueve volúmenes, la "Opera Omnia" del Papa Luciani (Editor Mensajero de San Antonio - Padova - Italia) y que ello favorecerá ciertamente el futuro trabajo de la Comisión del Proceso de Beatificación :

6. Considerando, en fin, todo aquello que ya fue expuesto, hemos reflexionado acerca de lo que Vuestra Santidad dijo, con expresiones lapidarias, respecto de la "dulce figura" de su inmediato predecesor, "siempre viva en su corazón" y que, con su venia, nos permitimos citar :

a) sobre su persona :

"JUAN PABLO I ha sido él mismo, mensaje ... Fue apóstol del Concilio, del cual explicó, con cristalina lucidez, las enseñanzas y tradujo rectamente en práctica las directivas ... Él fue una síntesis típica del hombre de Dios, el cual es plenitud de humanidad y, a la vez, plenitud de Cristo" ...

b) sobre su testamento espiritual, su testimonio y acción pastoral :

"El amor será siempre victorioso, el amor lo puede todo" - Estas palabras, que él había pronunciado en el último discurso dominical, el 24 de septiembre, constituyen casi su testamento espiritual, el significado profundo de toda su vida ... JUAN PABLO I fue "magis ostensus quam datus"...

El secreto de su irradiación, todavía hoy vivo, consiste en el hecho de que JUAN PABLO I estuvo siempre envuelto por la suprema realidad del amor proveniente de Dios ... PAULO VI y JUAN PABLO I fueron imagen viva del Buen Pastor entre los hombres de este período final del siglo, dramático y exhultante ... Ellos fueron en medio de nosotros como 'los dos testigos, los dos olivos y las dos lámparas que están delante del Señor de la tierra' (Apoc. II 3,4) ... Sí, PAULO VI Y JUAN PABLO I permanecen como bendición, porque nos dejaron esta enseñanza que va hasta el fondo de nuestras almas : lo que vale es vivir por el Señor, pertenecer a Él, trabajar, rezar y también sufrir, para que los hombres aprendan ésta, que es la única y verdadera sabiduría : el amor. El amor que es Dios (I Jn 4,8). El amor que creó al mundo y que la Iglesia proclama a todos los hombres. El amor que es la vida de la Iglesia y de la humanidad ...

Que ellos intercedan por nosotros, que deseamos permanecer fieles a su herencia. Así, Dios nos ayude. Amén".

 

c) sobre el estupor que causó :

 

"Todos habíamos presentido que, en aquellas semanas, algo extraordinario sucedía en la Iglesia acelerando su camino ... La grandeza de este Papa es inversamente proporcional a la duración de su servicio en la Sede de Pedro".

 

Haciendo presente todo ésto, Beatísimo Padre, podemos asegurar a Vuestra Santidad nuestra más íntima convicción de que estamos interpretando el juicio favorable de muchos otros Hermanos en el Episcopado, y traduciendo una vivísima aspiración de los fieles de la Iglesia de Brasil, como de los católicos de todo el mundo.

 

Es, por lo tanto, con filial confidencia que presentamos a Vuestra Santidad el pedido de introducción de la Causa de Beatificación del predecesor, de santa y venerada memoria, JUAN PABLO I.

 

Manifestando, todavía una vez más, nuestra profunda gratitud por la paternal benevolencia con la que Vuestra Santidad siempre nos recibe, imploramos, con filial devoción, Su Bendición Apostólica, sobre nosotros y todo Brasil.

 

 

En la Solennidad de la Pascua del Señor

15 de abril de 1990

de "Humilitas" Nr. 3/90

 


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