Con lágrimas en los ojos
SOLEMNE INICIO OFICIAL DEL PROCESO DE BEATIFICACION DEL PAPA LUCIANI
La jornada de ayer, 23 de noviembre de 2003, ha sido una de las más hermosas y emotivas de mi vida. Una jornada que esperaba con ansia. Vivir en primera persona un evento histórico y excepcional.
Catedral de Belluno, hora 13:40. Mientras llamaba por teléfono a Max, desde afuera, para saber si él, don Angelo y Andrea llegaban a tiempo para las 15:00, observaba a la gente que esperaba que se abrieran las puertas para entrar. Junto a mí estaba Gino, una de las personas que habían participado en el encuentro de "Amici" el pasado agosto. Veo llegar al padre Johan. A las 14:10 pudimos entrar. Allí nos dieron un lindo librito que nos permitía seguir la ceremonia.

Enseguida la Catedral se llenó de gente. Desgraciadamente, no vi llegar a Max. Había tres pantallas gigantes ubicadas, una detrás del altar y las otras dos a los costados de la iglesia.
A las 15:00 ingresaron el Cardenal José Saraiva Martins, Prefecto de la Congregación para las causas de los Santos; Mons. Vincenzo Savio, Obispo de Belluno-Feltre; Mons. Giorgio Lise, Vicep-ostulador de la Causa, y los componentes del tribunal eclesiástico a cargo del proceso.
Habla Mons. Savio. Luego se lee una lectura y el Evangelio.. Mientras habla el Card. Saraiva, la cámara se detiene a veces en los familiares del Papa Luciani (Edoardo Luciani con la cabeza gacha), o en los secretarios. Se ven sentados juntos don Diego Lorenzi y Mons. Mario Senigaglia, a cuyo lado se encuentra también don Ettore Fornezza. Mientras tanto, pasan imágenes y videos sobre el Papa Luciani.
Mons. Lise lee la biografía de Luciani y el pedido de introducir la Causa. Mientras esto sucede y las imágenes de Juan Pablo I se siguen viendo en las pantallas, las lágrimas comienzan a rodarme por las mejillas. Ya no logro ocultar la grandísima emoción que siento.
Lego de haber aceptado el Obispo, estalla un estruendoso aplauso. ¡No quiero terminar de aplaudir!
Uno por uno los miembros del tribunal juran y firman el acta. Tengo todavía lágrimas en los ojos mientras veo en la pantalla cómo lo hacen. Me parece un sueño...
Terminada la ceremonia, encuentro y abrazo a la familia Luciani. A Edoardo dedico un abrazo fuerte y emocionado. Finalmente veo a Max, a Andrea y a don Angelo. Los abrazo también a ellos. Verdaderamente, tengo ganas de abrazar a todos. El padre Johan está con nosotros. Afuera encuentro a don Ettore, destinatario también él de nuestros abrazos y todos juntos a saludar de nuevo a Edoardo. "¿Están todavía aquí y siempre juntos?". "Sí, siempre juntos!", respondemos.
Luego Edoardo y Pia con el Obispo, a quien logro detener, antes de irse, y lo saludo diciendo con emoción: "Gracias, gracias, gracias!" y le beso el anillo. Mons. Savio... el responsable de esta fiesta que estamos viviendo; el mismo que ha sabido interpretar el sentir de la gente que desde todos los continentes clamaba: "¡Luciani, beato!"
Mons. Savio... ¡Dios lo bendiga siempre! y una vez más... ¡GRACIAS!
Gloria C. Molinari
Venezca, 24 de noviembre de 2003
Más información sobre este evento:
Beatificación y gracias recibidas
GCM2003